¿ Quien determina la hora en el Mundo ?
Fue el trabajo del astrónomo inglés Nevil Maskelyne durante el siglo XVIII, por el que se estableció el estándar que serviría de referencia al mundo durante más de 120 años; el GMT (Greenwich Mean Time o Tiempo Medio de Greenwich) que se basa en el paso del Sol sobre el meridiano cero en Greenwich Park, en el sureste de Londres.
Pero la Tierra no es un cronómetro fiable debido a un ligero bamboleo mientras gira sobre su eje, de manera que es mejor confiar en las vibraciones de los
átomos, que pueden contar segundos con una precisión increíble.
Desde 1955, los relojes atómicos son mucho más precisos a la hora de medir intervalos de tiempo.
Si los segundos intercalares desaparecen con un nuevo sistema, a medida que la rotación de la Tierra se desacelere, los días “reales” serán más largos que los “oficiales”… más o menos un minuto cada 50 años
Greenwich aún es el lugar desde el que se marca una de las tres escalas de tiempo (el Horario Universal, GMT o UT1 ), y es asumido como línea internacional de cambio de fecha.
El día empieza en ese meridiano.
Pero hay otra escala de tiempo. El TAI, o Tiempo Atómico Internacional, que es un estándar atómico de alta precisión, no ligado a un fenómeno astronómico, donde el cálculo de un intervalo de tiempo es determinado por un fenómeno físico.
Hay unos 400 relojes atómicos localizados en unos 50 países que recogen, procesan e intercambian información que se envía al Bureau Internacional de Pesos y Medidas (BIPM), con sede en París, el cual es el responsable de fijar el tiempo atómico.
Como la rotación de la Tierra no es exacta pero los cambios en los átomos sí, hay una diferencia entre el UT1 y el TAI.
Así, en 1972 se trató de unificar las distintas escalas para tener un tiempo más preciso, creándose el UTC o Tiempo Universal Coordinado. Si la diferencia entre UT1 y TAI es de más de un segundo, el Servicio Internacional de Rotación de la Tierra puede regularlo, quitando o poniendo un segundo”.
Esos segundos se llaman ” segundos intercalares “.
Y eso es lo que se quiere simplificar: no más UT1, ni TAI, ni UTC, ni segundos intercalares.
Sólo una escala de tiempo, la atómica.
Sin embargo, el tiempo real que es el que experimentamos los humanos, está basado en la rotación de la Tierra y no en un reloj atómico, donde eventualmente la medianoche podría ocurrir al mediodía ” ! “.
El cambio debería ser adoptado en la Asamblea de Radiocomunicaciones que tendrá lugar entre el 16 y 20 de enero de 2012, seguida por la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones, del 23 de enero al 17 de febrero 2012, en Ginebra.









Hola amigos.
Faltan cinco minutos !!
La amenaza de proliferación nuclear y el calentamiento global impulsaron a los científicos a adelantar en un minuto su cuenta regresiva para el Apocalipsis, avanzando las manecillas del simbólico reloj del Juicio Final, situado en la Universidad de Chicago justificado por “los peligros claros e inminentes de proliferación nuclear y cambios climáticos, así como la necesidad de encontrar fuentes de energía seguras y durables”..
Este mítico reloj -llamado también ‘Reloj del Apocalipsis’- fue creado en 1947 y se ha convertido en un indicador universalmente reconocido de la vulnerabilidad del mundo.
La última vez que el reloj movió sus manecillas fue en enero de 2010, cuando los científicos retrasaron las agujas un minuto desde los cinco a los seis minutos antes de la medianoche, cuando se supone que acabará todo.
Fue en 1953, cuando sus agujas han estado más cerca del día de la catástrofe, cuando se colocaron a dos minutos de las cero horas a raíz de la primera explosión de una bomba de hidrógeno por parte de EE. UU.
En 1972, el reloj se retrasó a doce minutos, tras la firma del acuerdo de limitación de armas nucleares estratégicas. Dieciséis años más tarde quedó colocado a seis minutos del momento final y en 1990 los cambios en el Este de Europa permitieron retrasar hasta diez minutos el posible comienzo del último día de la Humanidad.
En total, desde que fue creado en 1947, el ‘Reloj del Apocalipsis’ ha sido ajustado 19 veces.
Como era previsible no se pusieron de acuerdo …
Para mantener la sincronía entre los relojes y la rotación de nuestro Planeta, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) demoró 3 años en tomar la decisión de mantener o eliminar el “segundo intercalar” o segundo “adicional” que es agregado cada cierto tiempo a Reloj Atómico que establece la hora del Tiempo Universal Coordinado (UTC).
La Asamblea de Radiocomunicaciones de la UIT decidió que en la Conferencia Mundial del 2015 se tomará una decisión luego que se hayan hecho más estudios y se haya visto las ventajas y desventajas de mantener o eliminar el segundo intercalar.
¿ Estarán esperando a ver que pasa en Diciembre de 2012 ? …
Saludos amigos.
Según la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza, se ha iniciado a nivel Planetario un proceso de extinción de la biosfera que pondrá fin a miles de especies, solo comparable al de la extinción de los dinosaurios.
Este informe podría adelantar la hora de nuestro reloj apocalíptico.
Actualmente unas 19.600 especies de animales y plantas, un tercio de todos los que habitan la Tierra, están en peligro de extinción.
Para 2050 la humanidad puede quedarse sin recursos pesqueros.
Cada día en el planeta se talan o se queman 50.000 hectáreas de bosques.
Alrededor de 20.000 hectáreas de tierras agrícolas se convierten en desiertos o son destruidas por la erosión.
Unas 60.000 toneladas de CO2 envenenan la atmósfera a diario.
La elevación del nivel oceánico mundial, uno de los efectos del calentamiento global, puede hacer que en los próximos 100 años desaparezcan varios estados insulares del mapa mundi.
Saludos a tod@s.
Nuestro reloj apocalíptico ha adelantado varios minutos la hora del final.
El clima en nuestro planeta se ha situado cerca de un punto de no retorno y la década actual puede ser decisiva para su destino.
Las estimaciones preliminares indican que si las emisiones de gases de efecto invernadero siguen en los niveles actuales, para el año 2100 la temperatura media se elevará en 6 grados centígrados y seguramente la “respuesta” de nuestro planeta no será lineal, sino catastrófica, por lo que volver a las condiciones actuales, simplemente reduciendo la concentración de gases de efecto invernadero, es ya casi imposible, según afirmaron en Londres los científicos de la conferencia ‘Planeta bajo presión’.